El presidente Donald Trump lanzó el domingo su crítica más dura hasta la fecha contra el presidente Vladimir Putin, amenazando con imponer “aranceles secundarios” al petróleo de Rusia si el país frustraba las negociaciones sobre un acuerdo de alto al fuego con Ucrania que detuviera los combates.
Los comentarios, transmitidos en Meet the Press por la presentadora del programa, Kristen Welker, reflejaban una conversación que ella dijo haber mantenido con Trump unas horas antes, en la que este expresó una creciente impaciencia con las negociaciones. Trump dijo que podrían imponerse aranceles del 25 al 50 por ciento sobre el petróleo ruso “en cualquier momento” y que planeaba hablar con su homólogo ruso esta semana.
“Si Rusia y yo no somos capaces de llegar a un acuerdo para detener el derramamiento de sangre en Ucrania, y si creo que ha sido culpa de Rusia —que puede que no lo sea—, pero si creo que ha sido culpa de Rusia, voy a imponer aranceles secundarios al petróleo, a todo el petróleo que salga de Rusia”, dijo Trump.
Trump ya se ha referido anteriormente a los aranceles secundarios como gravámenes sobre las importaciones de países que compran productos de una nación a la que ha puesto en el punto de mira en su política exterior. La Casa Blanca no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios.
Los comentarios fueron notables dados los pasos que ha dado Trump para alinearse con Putin, a pesar del apoyo de Estados Unidos a Ucrania desde la invasión a gran escala de Rusia hace más de tres años. Desde que asumió el cargo, Trump se ha negado a reconocer que fue Rusia quien inició la guerra, ha declarado falsamente que el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, es un “dictador”, pero no Putin, y ha acusado a Zelenski de no querer la paz.
Las declaraciones de Trump también subrayaron su creciente promesa de utilizar los aranceles para obligar a los países a plegarse a sus objetivos de política interior y exterior. En la misma llamada telefónica, dijo que consideraría la posibilidad de imponer aranceles secundarios a Irán si no llegaba a un acuerdo con Estados Unidos para garantizar que no desarrollaba un arma nuclear, dijo Welker.
Trump dijo a Welker que estaba “muy enfadado, cabreado” con Putin por cuestionar la credibilidad de Zelenski y por hablar de la perspectiva de un nuevo liderazgo en ese país. Trump sugirió que tales comentarios podrían hacer retroceder las negociaciones, y que “no iban por buen camino”.
“Un nuevo liderazgo significa que no vas a tener un acuerdo durante mucho tiempo, ¿verdad?”, dijo Trump.
Rusia y Ucrania han acordado una tregua limitada, pero que se ha quedado corta respecto a la pausa completa de los combates que han buscado los funcionarios del gobierno de Trump, con el apoyo de Ucrania. El alto al fuego limitado sigue siendo tenue, ya que Rusia busca más concesiones y Ucrania ha expresado sus dudas de que se mantenga la tregua.
En cuanto a las negociaciones sobre las capacidades nucleares de Irán, Trump dijo que los funcionarios de ambos países estaban “hablando”, según el relato de la NBC de la llamada de Welker con el presidente, aunque planteó la perspectiva de una acción militar si las medidas económicas y de otro tipo no tienen éxito.
“Si no llegan a un acuerdo”, dijo Trump sobre Irán, “habrá bombardeos. Será un bombardeo como nunca han visto antes”.
A principios de este mes, Trump envió una carta al líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en la que instaba a entablar negociaciones directas con el gobierno de Teherán sobre un acuerdo para frenar el avance del programa nuclear del país. La carta decía que Trump prefería la diplomacia a la acción militar.
El aumento por parte de Trump de los aranceles secundarios sobre el petróleo procedente de Rusia e Irán fue el más reciente ejemplo del interés del presidente por utilizar la perspectiva de la presión económica sobre terceros países.
El lunes de la semana pasada, emitió una orden ejecutiva para tomar medidas enérgicas contra los países que compran petróleo venezolano, imponiendo aranceles a las mercancías que esas naciones envían a Estados Unidos, alegando que Venezuela ha enviado “a propósito y con engaño” criminales y asesinos a Estados Unidos.
Trump denominó “aranceles secundarios” a los nuevos gravámenes con los que amenazó a los compradores de petróleo venezolano, una etiqueta que se hacía eco de las “sanciones secundarias”, penalizaciones impuestas a otros países o partes que comercian con naciones sometidas a sanciones.
Algunos expertos en comercio y sanciones dijeron que las sanciones secundarias existentes asociadas a países como Rusia e Irán ya no se aplicaban bien, y pusieron en duda que Estados Unidos tuviera capacidad para aplicar nuevas sanciones basadas en aranceles.
Erica L. Green es corresponsal en la Casa Blanca, y cubre al presidente Donald Trump y su gestión. Más de Erica L. Green